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Siempre hay un comienzo y un motivo. Y este lugar también tiene un origen y una historia que viene de atrás.

A veces no basta con tener una afición clara o unos deseos para encaminar tu vida profesional.

Las circunstancias o creencias hacen que nos decidamos a ir por un lado u otro.

 

Te voy a contar mi historia.

 

1. DE MUY PEQUEÑA YA ME ENCANTABA CONSTRUIR

No sé cuantos años tenía cuando me regalaron una súper caja con un montón de piezas de Lego. Estoy segura de que ahora no me parecería ni la mitad de grande que antes. No recuerdo otro juguete que me gustase tanto.

Mi único deseo era poder tener más y más piezas para jugar con ellas y construir el interior de viviendas que se asentaban sobre la plancha verde que ves en la foto.

La pieza base pronto se me quedó pequeña y empecé a solapar otras piezas formando mayor superficie para encajar todas las estancias que debe tener una casa.

Con sus tabiques, puertas y ventanas, mobiliario… ¡Completo!

Me pasaba horas ideando el interior de las casas, aprovechando cada pieza para luego poder jugar con los muñequitos. Pero resulta que cuando conseguía tener la casa a mi gusto ya estaba deseando desmontar todo el conjunto para volver con otra construcción más grande, mejor aprovechada y más bonita.

Le dejaba a mi hermana que paseara a los muñecos por toda la casa mientras yo esperaba a que se aburriera, cuanto antes, y deshacer todo para empezar de cero.

Lo mismo me pasaba con la muñeca Barbie.

Mas que jugar con ella me gustaba idear sus ropas, coserlas… pero sobre todo me encantó construir una cocina con cajas de cartón y forrarlas con papel después, dibujando todos los detalles de los muebles, fregadero, lavadora, frigorífico, todo a la escala que necesitaba la señorita.

Estaba claro que lo mío era crear espacios.

¡Han tenido que pasar casi 30 años para darme cuenta de esto!

 

2. HORA DE IR A LA UNIVERSIDAD

Parecía que estudiar una carrera era casi obligatorio si querías hacer algo de “fundamento” cuando fueses mayor. Así que teniendo claro que quería estudiar algo que tuviese que ver con el dibujo y viendo que los medios decían que era la profesión con menos paro elegí la arquitectura técnica.

¡Ya me podía dedicar a la construir!

Disfruté de la carrera, también de un nuevo lugar y de amistades para siempre. La mala noticia es que aunque la prensa decía que la construcción era lo más de lo más como profesión, gracias al boom inmobiliario, también llego todo lo contrario.

Por suerte no he tenido problemas en buscarme trabajo aquí y allí y después de más de 10 años sigo disfrutando mucho de mi profesión.

Solo que, durante todo este tiempo, de vez en cuando me llegaba la pequeña nostalgia de que me hubiese gustado trabajar en algo más creativo, y tener la oportunidad de dibujar más. En el fondo el dibujo era la razón por la que me decanté por esta carrera, pero la realidad es que la profesión es muy técnica, mucho cálculo y encaje de bolillos.

 

3. UN TRABAJO QUE NO ME MOTIVABA

Como te decía me ha tocado andar de una empresa a otra en todo este tiempo. Cosa que hoy en día agradezco porque me doy cuenta de que he podido aprender mucho de la gente y de los tipos de trabajo que abarca la construcción.

2014 fue un año un poco revuelto porque no conseguía sentirme motivada en un trabajo que apenas me aportaba nada. Así que decidí que en lugar de amargarme iba a darle al tarro e inventarme algo que me motivase de verdad.

Busqué información en la nube sobre blogs que hablaban de interiorismo.  Me topé con varios sitios web que hablaban de cómo monetizar blogs. Encontré bloggers que se dedicaban al interiorismo a distancia. Todo online, de forma sencilla, sin moverse de casa.

Trabajar espacios interiores y escribir sobre ello era lo que me iba a mantener activa y motivada.

¡Bendito internet! Pedí que me redujesen la jornada a 6 horas  y me puse manos a la obra.

Gracias a un curso lancé con un blog en menos de 1 mes y en 3 meses ya tenía mi primera clienta.

 

4. UN PROYECTO DE REFORMA DE UNAS MUY GRANDES OFICINAS

Después de 2 años aprendiendo y ayudando a más de 30 personas con el blog Casa de Locos y Low Cost me llegó la oportunidad de trabajar en una empresa participando en la reforma de unas oficinas muy grandes.

Más de 3200 m2 a remodelar, un proyecto que definir en base a las necesidades de la empresa y una obra que dirigir. Era una experiencia muy bonita que no podía dejar pasar, donde podía aprender mucho y probar mis habilidades en muchos ámbitos.

Así que he estado estos 2 últimos años trabajando a tiempo completo, con mucha gente a mi alrededor y en un ambiente fabuloso. He tenido la suerte de tener el mejor equipo de trabajo que me ha tocado en los 10 años que llevo en esto y hemos podido trabajar juntos en la distribución y el diseño desde cero de:

  1. Espacios de trabajo – oficinas
  2. Salas de reuniones
  3. Comedor y office
  4. Recepción
  5. Zonas de descanso y servicio de barra
  6. Local multiusos
  7. Terraza exterior con espacios de relax

 

5. UN MENSAJE DE WHATSAAP

Un día del mes de junio de este año, volviendo de una semana de vacaciones me llego un mensaje WhatsApp: era Eva, la primera persona que me contacto en mi blog para pedirme ayuda, ya hace 4 años.

Me preguntaba si seguía en activo y si estaba dispuesta a trabajar la decoración de la nueva casa de un amigo.

Fue una señal muy clara.

A pesar de todo el tiempo que había pasado seguía acordándose de mí y del proyecto de interiorismo que hicimos para su casa. Seguía confiando en mi. Y aunque ya me habían llegado otros encargos anteriores durante los 2 años que trabajé por cuenta ajena a este no le pude decir que no.

Mi alma estaba deseando de crear esta web y conectar con todos vosotros. 

Eva fue un regalo en ese momento.

Saqué tiempo para trabajar en la nueva casa de Javier. Lo disfruté muchísimo y eso se reflejó en el feedback que recibí. ¡Muchas gracias a los 2!

 

¿Y AHORA QUÉ?

Ahora he conectado con esa ilusión y ese anhelo que seguía vibrando en mi.

Vuelvo con mucha motivación por seguir ayudándote a ti, y a muchas personas más, a crear nuevos espacios  pudiendo llegar a muchos puntos del mundo gracias a internet. ¡Menudo invento! ¿Ya lo he dicho?  

 

Mi primer blog Casa de Locos y Low Cost lo tuve que cerrar porque no podía mantenerlo actualizado. Ahora vuelvo con una imagen renovada, con más experiencia, con muchas ideas y con ganas de hacerlo bonito contigo.

Porque creo que tú también mereces la casa que sueñas sin tener que invertir un dineral.
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